Especiales de Omega-3

¿Los Omega-3 también son buenos para los animales?

Los beneficios de los Omega-3 para el ser humano se conocen desde hace muchísimo tiempo. Pero, ¿sabías que, desde que los investigadores empezaron a interesarse por sus efectos positivos para la salud, se han llevado a cabo numerosos estudios también sobre sus posibles ventajas para los animales domésticos? No faltan resultados interesantes ni en el caso de los perros ni en el de los gatos y, aunque en conjunto los expertos se han centrado más en los beneficios para los primeros que para los segundos, podemos responder sin demasiados reparos que sí, los Omega-3 también son buenos para nuestros amigos animales.

Las posibles áreas de aplicación de estas grasas en la alimentación veterinaria incluyen la promoción de un buen crecimiento y la prevención o el manejo de diversas enfermedades (cardiovasculares, renales, gastrointestinales, ortopédicas y dermatológicas), pero no solo. De hecho, los Omega-3 son también aliados del cerebro, de la vista y de las defensas inmunitarias de nuestros compañeros de 4 patas.

Omega-3 para la salud de los perros

En el caso de los perros, los beneficios de un aporte adecuado de Omega-3 son evidentes desde el nacimiento. En los cachorros, el aumento del consumo de aceite de pescado (una de las mejores fuentes de Omega-3 de origen marino) favorece un mejor desarrollo, sobre todo en virtud del papel de estas grasas en la maduración del cerebro y de la vista. Los beneficios para el sistema nervioso parecen después continuar también a edades más avanzadas. Por ejemplo, la ingesta de Omega-3 dentro de un pienso enriquecido con antioxidantes se ha asociado a la reducción de los síntomas del deterioro cognitivo de animales más mayores; además, el uso del aceite de pescado ha permitido obtener resultados alentadores también en el manejo de la epilepsia, mientras que niveles reducidos de determinados Omega-3 en sangre se han asociado a comportamientos agresivos.

En líneas generales, en los perros los Omega-3 de cadena larga (como los del aceite de pescado) se han asociado a la modulación de los fenómenos inflamatorios y de las respuestas inmunitarias, con beneficios que afectan a diversos órganos y tejidos, incluidos el sistema nervioso, los ojos, la piel y el corazón.

Omega-3 para la salud de los gatos

Como se ha anticipado, en el caso de los gatos los estudios son menos numerosos, pero no faltan datos dignos de interés. Por ejemplo, algunas investigaciones sugieren los posibles beneficios de los Omega-3 en el tratamiento de patologías dermatológicas (como la dermatitis idiopática), de enfermedades renales, de enfermedades degenerativas de las articulaciones y artrosis, del cáncer de mama y de la obesidad. En este último caso, parece que la ingesta de Omega-3 de cadena larga pueda mantener a raya también el riesgo de diabetes asociado al exceso de peso.

¿Por qué aumentar el aporte de Omega-3 en la alimentación animal?

Al igual que en el caso de la población humana, también los animales domésticos que viven en los países occidentales siguen una alimentación rica en grasas Omega-6. Por eso aumentar la ingesta de Omega-3 es especialmente importante: permite equilibrar adecuadamente los efectos de las distintas grasas poliinsaturadas.

De hecho, también en el caso de nuestros amigos de 4 patas debemos recordar que no todas las grasas poliinsaturadas son iguales y, en particular, que los Omega-6 y los Omega-3 tienen efectos tendencialmente opuestos. A las propiedades tendencialmente proinflamatorias de los primeros se contraponen las tendencialmente antiinflamatorias de los segundos, y cuando su proporción está excesivamente desequilibrada hacia los Omega-6 (como suele ocurrir, precisamente, en las dietas de perros y gatos), también las mascotas acaban corriendo los riesgos asociados a un estado de inflamación elevada – riesgos que incluyen diversos problemas de naturaleza crónica.

La información disponible en la literatura científica ha llevado al National Research Council (NRC) estadounidense a recomendar administrar a los perros adultos 0,11 g de EPA y DHA por cada 1000 kcal, dosis que en la fase de crecimiento sube a 0,13 g/1000 kcal y a la que, también en la fase de crecimiento, hay que añadir 0,20 g de ALA. El propio NRC tiene recomendaciones para la alimentación de los gatos: 0,025 g/1000 kcal de EPA + DHA, a los que hay que añadir, para los cachorros, 0,05 g/1000 kcal de ALA.

Hoy en día el mercado ofrece diversas mezclas de productos análogos a los complementos de Omega-3 de uso humano. Cabe señalar, sin embargo, que, al igual que en el caso de los seres humanos, tampoco para los animales un Omega-3 vale por otro. En particular, conviene subrayar que tampoco los animales parecen capaces de utilizar de forma eficiente el ALA (ácido alfa-linolénico), es decir el precursor de los Omega-3 biológicamente activos EPA (ácido eicosapentaenoico) y DHA (ácido docosahexaenoico). Los estudios que se han centrado en el caso de los perros, por ejemplo, han detectado una elevada capacidad de convertir el progenitor de los Omega-6 (el ácido linoleico, LA) en su derivado proinflamatorio ácido araquidónico (AA), pero una baja capacidad de convertir el ALA en su derivado antiinflamatorio EPA y una capacidad aún más reducida de obtener del ALA el DHA – el Omega-3 aliado del cerebro por excelencia.

Mejor, por tanto, prestar atención: las simples menciones “fuente de Omega-3” o “rico en Omega-3” no aseguran que un pienso contenga los nutrientes que necesitan nuestros amigos animales. Los productos enriquecidos con aceites de semillas de lino, de nueces o de soja son fuentes de ALA, pero no de EPA y DHA, y la baja capacidad de las mascotas de convertir el primero en los segundos podría, de hecho, hacer inútil su adición. Por el contrario, la adición de ingredientes de origen marino (como el aceite de pescado) garantiza el aporte de los Omega-3 necesarios para proteger la salud de nuestros animales (EPA y DHA).

Te cuento un estudio…

En 2021, un grupo noruego de investigadores publicó en la revista Veterinary Medicine and Science un estudio en el que se comparó, en perros, la eficacia de la ingesta de Omega-3 procedente de aceite de semillas de lino (fuente de ALA) y de Omega-3 procedente de aceite de krill (fuente de EPA y DHA).

Diez huskies recibieron, durante 6 semanas, 1.068 mg de ALA o 1.155 mg de EPA + DHA al día; los niveles de Omega-3 en su organismo se evaluaron al inicio del experimento y después de 3 y 6 semanas. Así se descubrió que, en los perros, las concentraciones de EPA y DHA habían aumentado significativamente solo si habían recibido EPA + DHA, ¡mientras que en los animales que habían tomado ALA incluso habían disminuido!

«Esto», concluyeron los autores, «sugiere que en los piensos para perros son necesarias fuentes de EPA y DHA».

¡Descubre Omegor® Pet!

En Omegor, siempre atentos a las necesidades particulares de todos los miembros de tu familia, ¡no nos hemos olvidado tampoco de tus mascotas! Para ellas hemos desarrollado Omegor® Pet, un pienso complementario para perros y gatos a base de Omega-3 de origen marino (EPA y DHA) aportados en forma de aceite de pescado purificado.

Omegor® Pet está formulado para sostener y promover el desarrollo y el bienestar de tus animales. Su consumo diario puede ser adecuado para que su corazón funcione bien, reducir las posibles inflamaciones articulares y cutáneas con las que conviven y mejorar el aspecto de su piel y de su pelaje. Admínistralo directamente en la boca de tu mascota, o perfora la cápsula y exprime su contenido en su comida; las dosis recomendadas son las siguientes:

  • 1 cápsula al día hasta 5 kg de peso vivo;
  • 2 cápsulas al día hasta 15 kg de peso vivo;
  • 3 cápsulas al día hasta 30 kg de peso vivo;
  • 4 cápsulas al día por encima de 30 kg de peso vivo.

No se conocen efectos indeseados, pero es importante no superar la dosis diaria recomendada y no utilizar Omegor® Pet en caso de hipersensibilidad conocida hacia alguno de los componentes del producto u otras sustancias estrechamente relacionadas desde el punto de vista químico.

Omegor® Pet está constituido en un 90% por Omega-3 (50% EPA y 25% DHA). Sus ingredientes son solo 3: aceite de pescado (71,4%), gelatina (procedencia: porcino) y glicerol. El EPA y el DHA están presentes en forma de triglicéridos, lo que permite una mayor digestibilidad, mayor biodisponibilidad y ningún desagradable regusto. Cada envase contiene 60 cápsulas blandas.

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Referencias bibliográficas

  • Bauer JE. Responses of dogs to dietary omega-3 fatty acids. J Am Vet Med Assoc. 2007 Dec 1;231(11):1657-61.
  • Bauer JE. The essential nature of dietary omega-3 fatty acids in dogs. J Am Vet Med Assoc. 2016 Dec 1;249(11):1267-1272.
  • Bauer JE. Therapeutic use of fish oils in companion animals. J Am Vet Med Assoc. 2011 Dec 1;239(11):1441-51.
  • Dominguez TE et al. Enhanced omega-3 index after long- versus short-chain omega-3 fatty acid supplementation in dogs. Vet Med Sci. 2021 Mar;7(2):370-377.
  • Nasciutti PR et al. Protective effects of omega-3 fatty acids in dogs with myxomatous mitral valve disease stages B2 and C. PLoS One. 2021 Jul 15;16(7):e0254887.
  • NRC Nutritional Requirements for Adult Cats.
  • NRC Nutritional Requirements for Adult Dogs.
  • NRC Nutritional Requirements for Kittens.
  • NRC Nutritional Requirements for Puppy.