Suplementos que contienen cúrcuma: ¿qué medidas se deben tomar tras los informes?
Estimada Claudia,
tras las notificaciones, durante el verano de 2019, de casos de hepatitis colestásica ocurridos tras la ingesta de complementos alimenticios que contenían extractos y preparados de Curcuma longa, o por el consumo mismo de cúrcuma en polvo, el Ministerio de Salud constituyó un grupo interdisciplinario de expertos para investigar el tema.
El grupo de expertos, junto con la Sección de Dietética y Nutrición del Comité Técnico para la Nutrición y la Sanidad Animal, llevó a cabo investigaciones específicas y concluyó que “las causas, hasta la fecha, probablemente se deben a condiciones particulares de susceptibilidad individual, alteraciones preexistentes, incluso latentes, de la función hepato-biliar o también a la concomitante ingesta de medicamentos”.
En otras palabras, los casos de hepatitis se produjeron en personas que ya sufrían de problemas relacionados con el hígado o la vesícula biliar, o que tomaban medicamentos capaces de interactuar con la cúrcuma, o bien en personas que simplemente no la toleraban. Para más información consulte el siguiente enlace.
El Ministerio de Salud ha decidido, por tanto, adoptar una nueva advertencia que debe indicarse en la etiqueta de todos los complementos que contienen cúrcuma: “El uso del producto no se recomienda en caso de alteraciones de la función hepática, biliar o de cálculos en las vías biliares. Si se están tomando medicamentos, es aconsejable consultar al médico”.
Y concluye diciendo que “La situación continuará siendo monitoreada con atención en relación con la aparición de eventuales nuevos elementos o datos científicos que considerar con el fin de proteger la seguridad de los consumidores”.
En consecuencia, también U.G.A. Nutraceuticals se ha alineado con lo decidido por el Ministerio, añadiendo en la etiqueta la advertencia indicada para los complementos que contienen cúrcuma, como Omegor Antiage.
Para concluir, en general los complementos que contienen cúrcuma se consideran seguros, pero en algunas personas pueden producirse efectos secundarios inesperados. Lo mismo ocurre con todos los productos que el consumidor medio considera “naturales” y por lo tanto inocuos. Antes de tomar cualquier complemento, siempre se debe consultar al farmacéutico o al médico para excluir cualquier interacción con medicamentos que se estén tomando o posibles correlaciones negativas entre el complemento y enfermedades preexistentes.
Cordiales saludos,
Beatrice Iozzino, farmacéutica



