Alzheimer: Las sustancias derivadas del omega-3 ayudan a prevenir su progresión
Prevención del Alzheimer: el papel de los Omega-3 y sus derivados
Algunas moléculas derivadas de los omega 3 podrían revertir la progresión de la enfermedad de Alzheimer, estimulando la resolución de la inflamación. Además, parecen favorecer la reabsorción de la proteína beta amiloide, responsable del daño celular y de la formación de las placas cerebrales típicas de esta patología.Así lo revela un estudio realizado en el Karolinska Institutet (Suecia), que investigó el papel de la inflamación en la enfermedad de Alzheimer. El trabajo fue publicado en la revista Alzheimer & Dementia.
Omega-3 contra la inflamación
La resolución es la fase final del proceso inflamatorio en la que se produce la curación del tejido. Cuando este mecanismo no funciona, aparece la inflamación crónica, como ocurre por ejemplo en el cerebro de pacientes afectados por la enfermedad de Alzheimer. Esta es la forma más común de demencia y se caracteriza por la muerte neuronal asociada a un deterioro creciente de la memoria. Una característica de los tejidos cerebrales afectados por el Alzheimer es la acumulación de una proteína, llamada beta amiloide, que se agrega en el exterior de las células nerviosas formando las llamadas placas amiloides. Estas provocan reacciones inflamatorias que alteran la transmisión nerviosa y causan la muerte celular. Precisamente por su conocida acción antiinflamatoria, los Omega-3 han sido objeto de estudio durante años por sus beneficios en diversas patologías. Un descubrimiento reciente, realizado por los mismos investigadores del Karolinska Institutet, ha demostrado que los Omega-3 pueden atravesar la barrera hematoencefálica, la estructura entre la sangre y el tejido nervioso, y modificar el perfil lipídico y la cantidad de sustancias dañinas en el cerebro de pacientes con enfermedad de Alzheimer.
Las moléculas de resolución son escasas en los pacientes afectados por la enfermedad
Durante el estudio, los investigadores analizaron el líquido cefalorraquídeo, el fluido que rodea el sistema nervioso central, de 15 pacientes con Alzheimer, 20 con deterioro cognitivo y 21 sujetos sanos. Además, observaron el tejido cerebral de 10 pacientes con Alzheimer y de 10 sujetos sanos. El objetivo fue identificar la presencia y los niveles de moléculas involucradas en la resolución, como receptores, enzimas y los llamados mediadores especializados en el proceso resolutivo (SPM). Los resultados de los análisis demostraron la presencia de estas moléculas en el cerebro y en el líquido cefalorraquídeo. Sin embargo, en los pacientes con Alzheimer su concentración era inferior a la de los sujetos sanos. Los investigadores observaron que los niveles de un SPM, llamado LXA4, eran bajos en los pacientes afectados, tanto en el líquido cefalorraquídeo como en el hipocampo. Una enzima implicada en la síntesis de LXA4 y dos receptores para los SPM estaban presentes en grandes cantidades en los tejidos cerebrales enfermos. Los análisis revelaron además que la carencia de LXA4 y RvD1, un mediador pro-resolutivo derivado de los Omega-3, en el líquido cefalorraquídeo, se asociaba a una menor capacidad cognitiva, evaluada mediante una prueba específica (Mini-Mental State Examination). Las moléculas derivadas de los Omega-3 también parecían favorecer la reabsorción de las placas amiloides.
Más estudios para desarrollar nuevos tratamientos
Según Marianne Schultzberg, quien dirigió el estudio, el mecanismo que lleva a la resolución de la inflamación está presente en el cerebro, pero está fuertemente comprometido en los pacientes con Alzheimer. Estimulando la resolución en estos sujetos, se podría reducir la muerte neuronal y la progresión de la enfermedad. Un enfoque completamente nuevo que ofrece la oportunidad de estudiar futuros tratamientos. Considerando las investigaciones anteriores y el hecho de que las moléculas especializadas en la resolución derivan de los ácidos grasos poliinsaturados, los científicos están ahora realizando estudios en cultivos celulares y modelos animales sobre el efecto de los Omega-3 en la pérdida neuronal y de la memoria.
Fuente Xiuzhe Wang, Mingqin Zhu, Erik Hjorth, Veronica Cortés-Toro, Helga Eyjolfsdottir, Caroline Graff, Inger Nennesmo, Jan Palmblad, Maria Eriksdotter, Kumar Sambamurti, Jonathan M. Fitzgerald, Charles N. Serhan, Ann-Charlotte Granholm, Marianne Schultzberg. “Resolution of inflammation is altered in Alzheimer's disease”. Alzheimers Dement. 2014 Feb 12. pii: S1552-5260(14)00030-2. doi: 10.1016/j.jalz.2013.12.024



