Los omega-6 combaten la inflamación, pero solo cuando se toman con omega-3
Inflamación: la relación Omega-6 y Omega-3, lo que deben saber
Los ácidos grasos Omega-6 reducen la síntesis de leucotrienos, moléculas implicadas en los procesos inflamatorios. Sin embargo, los Omega-6 contrarrestan la acumulación de ácido araquidónico solo si se consumen junto con los Omega 3. De hecho, los investigadores de la empresa farmacéutica Pilot Therapeutics Inc. han demostrado que tomar diariamente una mezcla compuesta por el Omega-3 EPA (ácido eicosapentaenoico) y el Omega-6 GLA (ácido gamma-linolénico) permite reducir la síntesis de leucotrienos. Si se consume solo, el GLA provoca un aumento de ácido araquidónico (AA), molécula proinflamatoria: la ingesta simultánea de Omega-3 contrarresta este efecto secundario. Los detalles de los estudios han sido publicados en la revista Clinical Therapeutics1.
Ácidos grasos contra la inflamación
Omega-3 y Omega-6 son ácidos grasos esenciales: el organismo humano no es capaz de sintetizarlos y por tanto deben ser ingeridos con la alimentación. Mantener un correcto equilibrio entre las cantidades de Omega-6 y de Omega-3 es fundamental para garantizar un buen estado de salud. De hecho, los efectos de estos 2 tipos de ácidos grasos son opuestos:
- los Omega-3 contrarrestan los fenómenos inflamatorios;
- los Omega-6 los promueven.
La dieta ideal debería incluir una cantidad de Omega-6 de 1 a 3 veces superior respecto a la de Omega-3. Sin embargo, la alimentación occidental se caracteriza por niveles de Omega-6 aproximadamente 20 veces superiores a los de Omega-3. Para los expertos este desequilibrio podría ser una de las causas del creciente aumento de enfermedades inflamatorias en los países industrializados.
Leucotrienos: los Omega-6 no bastan
Los primeros estudios realizados por los investigadores de Charleston demostraron que consumir 1,5 gramos al día de GLA en forma de cápsulas de gelatina reduce la síntesis de leucotrienos, moléculas implicadas en la inflamación. Sin embargo, consumir solo GLA lleva al aumento de los niveles plasmáticos de ácido araquidónico, un precursor de las moléculas asociadas a los fenómenos inflamatorios. El aumento de ácido araquidónico se contrarresta eficazmente si a la ingesta de estas cápsulas se asocia la de 0,25 gramos o 1 gramo de EPA. Los científicos, en un estudio posterior, administraron a los participantes una emulsión que contenía diferentes proporciones de Omega-6 y Omega-3:
- 0,75 gramos de GLA + 0,5 gramos de EPA
- 1,5 gramos de GLA + 1 gramo de EPA
- 7,5 gramos de GLA + 5 gramos de EPA
En todos los casos los niveles de GLA y EPA en ayunas se estabilizan después de 7 días de ingesta: sin embargo, la segunda formulación aumentó la absorción de los ácidos grasos respecto a la que se puede obtener utilizando cápsulas de gelatina. En ningún caso se observaron efectos secundarios.
Omega-3 y Omega-6, la importancia de la combinación adecuada
Los resultados obtenidos en esta investigación demuestran que para reducir la producción de moléculas inflamatorias no basta con consumir Omega-6, sino que la combinación con los Omega-3 permite obtener los efectos deseados sin consecuencias dañinas para el organismo.
Fuente:
1. Surette ME, Koumenis IL, Edens MB, Tramposch KM, Chilton FH, “Inhibition of leukotriene synthesis, pharmacokinetics, and tolerability of a novel dietary fatty acid formulation in healthy adult subjects”, Clin Ther. 2003 Mar;25(3):948-71.



