Obesidad: ¿Los Omega-3 ayudan a perder peso?
Obesidad: ¿una dieta apoyada por suplementos de aceite de pescado para volver en forma?
Los Omega 3 pueden ayudar a reducir la masa grasa y perder peso en quienes padecen obesidad, pero el efecto se limita solo a las primeras fases de una dieta muy estricta. Estas son las conclusiones a las que llegaron los expertos del Nutraceuticals Research Group de la Universidad de Newcastle (Australia), al término de un estudio publicado en el British Journal of Nutrition.
Obesidad y pérdida de peso: el papel de los Omega-3
La obesidad es una patología que influye en diversos factores de riesgo para la salud:
- niveles de inflamación;
- acumulación de grasas presentes en la sangre;
- diversos aspectos del metabolismo asociados al desarrollo de trastornos cardiovasculares.
Años de investigaciones han demostrado que la ingesta de ácidos grasos Omega-3 ayuda a contrarrestar estos factores de riesgo.
Omega-3 para perder peso: el estudio
Los investigadores australianos quisieron verificar si estos nutrientes podían ayudar a perder peso a quienes padecen obesidad. El estudio involucró a 32 individuos obesos que durante 4 semanas fueron sometidos a un régimen dietético extremadamente estricto. Al término de este período, siguieron 10 semanas de un régimen alimenticio diseñado para mantener la pérdida de peso. A 18 de los participantes se les prescribió tomar 6 veces al día durante las 14 semanas una cápsula de aceite de pescado con Omega-3, equivalente a 70 mg de EPA (ácido eicosapentaenoico) y 270 mg de DHA (ácido docosahexaenoico). Los otros 14 pacientes tomaron 6 veces al día una cápsula con un placebo. Durante todo el período, los investigadores controlaron que los participantes siguieran correctamente el régimen dietético, para garantizar que el aporte energético fuera igual en todos. El efecto de la ingesta de Omega-3 fue analizado recogiendo muestras de sangre en ayunas y evaluando los parámetros antropométricos (como el peso y la cantidad de masa) antes de iniciar la dieta, tras las primeras 4 semanas y al final del estudio.
Los resultados
La dieta y el mantenimiento permitieron mejorar los parámetros metabólicos en ambos grupos de pacientes. No solo eso: la ingesta de aceite de pescado también permitió aumentar los niveles de EPA y DHA en la sangre. Después de 14 semanas, en quienes habían tomado Omega-3 se observó una reducción significativa de la masa grasa, no obtenida por quienes recibieron el placebo. Sin embargo, estas mejoras no fueron acompañadas por una gran diferencia en términos de pérdida de peso. De hecho, los Omega-3 permitieron una pérdida de peso ligeramente mayor solo en las primeras 4 semanas, al término de las cuales la media de adelgazamiento de los pacientes que habían tomado aceite de pescado fue del 7,7% (equivalente a unos 6,67 kg) frente al 6,9% (unos 6,54 kg) de quienes tomaron el placebo. Ambos grupos de pacientes perdieron peso también durante la fase de mantenimiento, pero sin diferencias significativas (el 1,9% quienes tomaron aceite de pescado, el 1,85% quienes tomaron el placebo).
Resultados a verificar
Las diferencias observadas entre los 2 grupos, aunque modestas, indican que la mayor pérdida de masa grasa asociada a la ingesta de aceite de pescado podría ser promovida por los Omega-3. Estudios adicionales, realizados en un número mayor de pacientes, podrán ayudar a esclarecer el papel de los Omega-3 como remedio contra la obesidad.



