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Adolescentes y escuela: el comportamiento puede mejorar con suplementos

Adolescentes y escuela: su comportamiento mejora gracias a los suplementos de Omega 3

Las vitaminas, los minerales y los omega 3 EPA y DHA influyen positivamente en el comportamiento escolar de los adolescentes. Bastan solo 12 semanas de suplementación con suplementos específicos para mejorar la conducta de los adolescentes y reducir las actitudes antisociales, comunes durante la pubertad.

Estos son los resultados de un estudio clínico llevado a cabo por los investigadores de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y publicado en la revista British Journal of Nutrition.



Nutrientes y comportamiento: un vínculo importante

Los resultados de numerosas publicaciones científicas sugieren que niños y adolescentes de los países desarrollados obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia verbal y en aquellas que miden el comportamiento, después del consumo de suplementos a base de vitaminas, minerales y omega-3, independientemente de la edad. Las deficiencias y desequilibrios de estos nutrientes, no solo durante la fase de desarrollo sino durante todo el transcurso de la vida, pueden tener efectos relevantes sobre las funciones cerebrales. 


Aunque todos los nutrientes son importantes, los omega-3 lo son de manera particular, sobre todo cuando el cerebro está en crecimiento, como ocurre durante la pubertad. De hecho, los omega-3 desempeñan un papel central en el desarrollo y el funcionamiento del cerebro y de todo el sistema nervioso central. El EPA y sobre todo el DHA están implicados en numerosos procesos neuronales, que van desde los efectos sobre la fluidez de las membranas hasta la regulación de genes específicos. Numerosos estudios han demostrado un vínculo, durante la infancia, entre los trastornos del desarrollo y el desequilibrio en la proporción entre omega-6 y omega-3. 


Por ejemplo, trastornos neurocognitivos como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), dislexia, dispraxia y problemas del espectro autista están a menudo asociados con una carencia de omega-3. Además, diversas deficiencias nutricionales han resultado implicadas en los comportamientos antisociales en edad escolar.



Tras la suplementación los adolescentes mejoraban el comportamiento

El estudio examinó la relación entre los efectos de la suplementación con vitaminas, minerales y omega-3 sobre la conducta y la sociabilidad en adolescentes ingleses. Los resultados obtenidos mostraron cómo la asociación entre los niveles de EPA y DHA y la mejora del comportamiento, incluso cuando no se alcanzaba el nivel óptimo de omega-3 del 8%, un valor asociado con la máxima protección contra la enfermedad coronaria (Índice Omega-3). Los resultados mostraron que las actitudes de los estudiantes que habían recibido los suplementos mejoraron, mientras que las de los jóvenes que habían tomado solo un placebo empeoraron. Como subrayó John Stein, profesor de fisiología en la Universidad de Oxford, las deficiencias nutricionales están implicadas en los comportamientos antisociales, por lo que corregirlas puede mejorar la sociabilidad, y los suplementos pueden tener un efecto protector evitando el empeoramiento del mal comportamiento.



Algunos detalles de la investigación

El estudio reclutó a 196 chicos, sanos, de entre 13 y 16 años que fueron divididos en dos grupos que durante 12 semanas siguieron dos tratamientos diferentes. Un grupo recibió suplementos alimenticios en comprimidos, que contenían altas concentraciones de vitaminas, minerales y omega-3, mientras que el otro grupo consumió solo comprimidos placebo. Las muestras de sangre fueron recogidas, para medir la variación de las concentraciones de los nutrientes, tanto al inicio como al final del tratamiento. 


La evaluación del comportamiento se estimó basándose en el reglamento disciplinario de la escuela y en la escala de Conners, una herramienta para la evaluación e identificación de los comportamientos problemáticos en los jóvenes. Los niveles de los nutrientes, de media bajos al inicio del estudio, aparecieron significativamente mejorados, después de 12 semanas, en el grupo de chicos que habían consumido los suplementos. Además, los investigadores también encontraron que cuando los jóvenes eran divididos y analizados en dos subgrupos, aquellos con un alto número de infracciones y aquellos con pocos episodios antisociales, la suplementación parecía tener efectos diferentes: en los chicos más correctos las infracciones al reglamento escolar aumentaban, mientras que en el subconjunto de chicos más indisciplinados el comportamiento mejoraba después del tratamiento. 


Según estudios realizados en los últimos años EPA y DHA deberían constituir el 8% de la composición total de los lípidos de un individuo. En los jóvenes sujetos del estudio, este porcentaje, de media, alcanzaba solo el 4% tras la suplementación. Esto sugiere que la duración del tratamiento era insuficiente, aunque se encontraron mejoras significativas después de la suplementación.



Los suplementos podrían proteger del mal comportamiento

Según los autores de la investigación, los resultados obtenidos evidencian que la suplementación con vitaminas, minerales y omega-3 puede tener un efecto protector contra las actitudes antisociales, si se evalúa usando la escala de Conners. Por tanto, si el comportamiento inusual es una manifestación de una ingesta no óptima de sustancias nutritivas, los datos del estudio sugieren la necesidad de investigaciones adicionales con un mayor número de participantes y aumentando las dosis de los nutrientes. Para estar siempre actualizado sobre las últimas noticias de la investigación científica sobre los Omega-3 suscríbete a nuestro boletín


Fuente: Jonathan Tammam, David Steinsaltza, D. W. Bestera, Turid Semb-Andenaesa and John F. Steina. “A randomised double-blind placebo-controlled trial investigating the behavioural effects of vitamin, mineral and n-3 fatty acid supplementation in typically developing adolescent schoolchildren.” Br J Nutr. 2016 Jan 28;115(2):361-73.