Sistema cardiovascular

Los omega-3 ralentizan el deterioro cognitivo que acompaña a la enfermedad de Alzheimer

Enfermedad de Alzheimer: curso ralentizado con los ácidos grasos Omega 3


El estudio OmegaAD revela que la integración con omega-3 de aceite de pescado ralentiza el declive cognitivo en la enfermedad de Alzheimer en formas moderadas. La enfermedad de Alzheimer es una dolencia altamente debilitante, caracterizada por el deterioro progresivo de las capacidades cognitivas, el aprendizaje y la memoria. Los fármacos tratan los síntomas, pero no tienen efecto sobre las causas de la enfermedad ni sobre su progresión.

Estudios epidemiológicos sugieren que una dieta rica en pescado puede proteger contra la aparición de la enfermedad de Alzheimer, por lo que los investigadores decidieron indagar el papel de los ácidos grasos omega 3 EPA y DHA. El estudio sueco OmegaAD, llevado a cabo por científicos del "Karolinska Institutet", es el primer estudio clínico que utiliza aceite de pescado en el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer. Los resultados obtenidos indican que la integración con ácidos grasos omega 3 de aceite de pescado puede ralentizar el declive cognitivo en algunos pacientes con una forma muy moderada de la enfermedad, aunque esto no parece ser el caso en pacientes con formas más avanzadas de la enfermedad.



Los omega 3 ralentizan el declive cognitivo asociado al Alzheimer


El estudio involucró a 204 pacientes con enfermedad de Alzheimer leve a moderada, en condiciones de estabilización de la enfermedad. Estos pacientes fueron asignados al azar para recibir ácidos grasos omega-3 (1,7 g de DHA y 0,6 g de EPA) o placebo durante 6 meses. Después de 6 meses, todos los sujetos recibieron suplementación con ácidos grasos omega-3 por otros 6 meses. Al término de los primeros 6 meses, en un subgrupo de pacientes (n=32) con disfunción cognitiva muy leve se observó una reducción significativa del declive cognitivo entre los pacientes tratados con ácidos grasos omega-3 en comparación con los que recibieron placebo. De manera similar, se observó un enlentecimiento del declive cognitivo entre el sexto y el duodécimo mes en el subgrupo que tomaba placebo cuando comenzó la integración con ácidos grasos omega-3 EPA y DHA.



No efectivos para la forma más avanzada de Alzheimer


Por el contrario, no se observó diferencia en la progresión del declive cognitivo en pacientes con formas más avanzadas de la enfermedad. Los investigadores sostienen que los mecanismos mediante los cuales actúan los ácidos grasos omega-3 no están del todo claros, pero que sus potentes capacidades antiinflamatorias podrían desempeñar un papel fundamental en la prevención de la aparición de la enfermedad de Alzheimer. Parece que en los dos años previos al inicio de la enfermedad hay un fuerte estado inflamatorio, potencialmente tratable. Es posible que la fase clínica en la que la enfermedad de Alzheimer se vuelve clínicamente evidente esté caracterizada por un deterioro neuronal tal que haga inútil un tratamiento antiinflamatorio, por potente que sea, como el que implican los ácidos grasos omega-3.


Fuente 

Omega-3 fatty acid treatment of 174 patients with mild to moderate Alzheimer's disease (OmegAD): a randomized double-blind trial, Freund Levi et al.,  Archives of Neurology, 2006; 63:1402-1408.