Sistema musculoesquelético

El aceite de pescado rico en omega-3 reduce el tejido graso y mejora la salud de los huesos.

Huesos: los Omega 3 mejoran su salud y reducen el tejido adiposo

La ingesta combinada de ácido linoleico conjugado y de aceite de pescado rico en Omega-3 podría representar una nueva estrategia para reducir el tejido adiposo y mejorar la densidad mineral ósea. Así lo han planteado los investigadores del Health Science Center de la Universidad de Texas en San Antonio (Estados Unidos) al término de una serie de experimentos realizados en ratones. Sus resultados fueron publicados en el Journal of Nutritional Biochemistry.


La relación entre grasa y huesos

Durante la tercera edad, la cantidad de grasa presente en la médula ósea está correlacionada con la masa ósea del esqueleto: a mayores niveles de grasa, menor es la masa ósea. A pesar de que esta relación es conocida desde hace tiempo, no existe ninguna terapia específica para el tratamiento de la acumulación de tejido adiposo en la médula ósea.


De los ratones al ser humano

Los investigadores de la Universidad de Texas evaluaron la posibilidad de contrarrestar este fenómeno administrando a unos ratones ácido linoleico conjugado, aceite de pescado o ambos suplementos. Los experimentos se realizaron en un grupo de animales caracterizados por una mutación que causa bajos niveles de densidad ósea y mayor propensión a la obesidad y al desarrollo de diabetes tipo 2. El estudio previó la administración a animales de 12 meses de edad de una dieta enriquecida con los siguientes elementos:

- 0,5% de ácido linoleico conjugado;

- 5% de aceite de pescado (rico en ácidos grasos Omega-3);

- ambos suplementos.

Como control, ratones del mismo tipo fueron alimentados con una dieta constituida por un 10% de aceite de maíz. Después de 6 meses, los investigadores evaluaron los siguientes parámetros:

- peso de los animales

- masa grasa

- densidad mineral ósea

- masa magra de las patas traseras


Aceite de pescado: un valor añadido

La ingesta del solo ácido linoleico conjugado se asoció a un menor peso y a una reducción de la masa grasa. Por el contrario, este nutriente provocó un aumento de la masa magra en las patas traseras y de la densidad mineral ósea. A pesar de estos beneficios, la ingesta de ácido linoleico se asoció al desarrollo de hígado graso, patología caracterizada por una acumulación excesiva de grasa en las células hepáticas. En los ratones alimentados con este suplemento también se observó un aumento de la resistencia a la insulina, fenómeno que está en la base del desarrollo de la diabetes tipo 2. Los animales a los que se administró aceite de pescado mostraron en cambio un aumento de la densidad mineral ósea, asociado a una mejor sensibilidad a la insulina. En estos ratones no se observaron, sin embargo, cambios en los niveles de masa grasa y de masa magra. Los animales alimentados simultáneamente con ambos suplementos mostraron una reducción del peso y de la masa grasa, un aumento de la densidad mineral ósea y de la masa magra en las patas traseras y, al mismo tiempo, una reducción del agrandamiento del hígado y una mayor resistencia a la insulina. La doble suplementación permitió reducir significativamente la presencia de tejido adiposo en la médula ósea y, en los ratones envejecientes, la inflamación y el estrés oxidativo. Según los autores, estos resultados demuestran el potencial del ácido linoleico y del aceite rico en Omega-3 para la protección de la salud ósea.    



Fuente

1. Halade GV, Rahman MM, Williams PJ, Fernandes G, “Combination of conjugated linoleic acid with fish oil prevents age-associated bone marrow adiposity in C57Bl/6J mice”, J Nutr Biochem. 2011 May;22(5):459-69. Epub 2010 Jul 24