Asma: la deficiencia de vitamina D puede promover exacerbaciones
Asma: poca vitamina D puede empeorar la patología
Los asmáticos con déficit de vitamina D tienen un 25% más de probabilidad de manifestar ataques respiratorios agudos. La evaluación de los niveles de la vitamina y el restablecimiento de las cantidades normales, incluso mediante suplementos, podría representar una estrategia sencilla para gestionar los ataques de asma y mejorar la calidad de vida.
Lo sugiere un estudio realizado por el doctor Ronit Confino-Cohen y sus colegas de la Universidad de Tel Aviv (Israel). La nueva investigación, publicada en la revista Allergy, fue llevada a cabo con el objetivo de confirmar la relación entre la vitamina D y el asma.
Asma: una enfermedad crónica muy común
El asma representa una de las enfermedades respiratorias más extendidas del mundo y, en los últimos 30 años, está en constante aumento. Se manifiesta a través de una inflamación crónica de las vías respiratorias que causa episodios recurrentes de los llamados ataques de asma. Los factores implicados en el origen de la enfermedad son numerosos e incluyen también la obesidad y el sedentarismo, y, como sugieren algunos estudios, la carencia de vitamina D puede aumentar el riesgo de asma.
La vitamina D tiene una fuerte acción inmunomoduladora y puede ser ingerida mediante el consumo de alimentos como pescado, huevos, leche y aceite de hígado de bacalao. Como es sabido, el sol también contribuye significativamente a su producción. La mayoría de los datos existentes sobre la relación entre la vitamina y el asma han sido obtenidos en población pediátrica. El estudio actual, en cambio, ha involucrado una población de adultos jóvenes, numerosa y no afectada por otras enfermedades.
Más evidencias de la relación entre la vitamina D y el asma
El estudio analizó los datos provenientes de millones de sujetos israelíes, de edades comprendidas entre los 22 y los 50 años, recogidos entre julio de 2008 y julio de 2012. El equipo analizó los niveles en suero de 25-hidroxivitamina D, un precursor de la vitamina D, de 307.900 personas, teniendo en cuenta los factores predisponentes al asma, como la obesidad, el tabaquismo y otras enfermedades crónicas. Entre los 21.000 pacientes que resultaron afectados por el trastorno asmático, aquellos con déficit de vitamina D habían evidenciado un 25% más de ataques, en el pasado reciente, respecto a los demás sujetos asmáticos.
Aumentar los niveles de vitamina D podría ayudar a gestionar los ataques de asma
Los resultados del estudio sugieren un papel beneficioso de la vitamina D sobre las exacerbaciones asmáticas, aunque se necesitan más estudios que respalden esta hipótesis. Como declararon los investigadores que la llevaron a cabo, esta investigación resalta la utilidad de realizar un control de los niveles de vitamina D en los pacientes con asma que sufren exacerbaciones recurrentes, y si es necesario recurrir a la suplementación. En cualquier caso, los dermatólogos también recomiendan consumir vitamina D a través de los alimentos, y no recurrir a exposiciones excesivas al sol.
Fuente: R. Confino-Cohen, I. Brufman, A. Goldberg and B. S. Feldman. “Vitamin D, asthma prevalence and asthma exacerbations: a large adult population-based study” Allergy. Volume 69, Issue 12, pages 1673–1680, December 2014. Article first published online: 3 OCT 2014, DOI: 10.1111/all.12508



